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Obtención de la sémola de maíz para el sector de la alimentación

La sémola de maíz encuentra en el sector de la alimentación múltiples aplicaciones para una gran variedad de alimentos y bebidas.

Aplicaciones que han ido creciendo a medida que se han ido encontrando nuevas vías de desarrollo para obtener soluciones alimentarias que enriquecen y mejoran el producto final.

El maíz es el cereal que más se ha cultivado en la última campaña mundial 2022/2023, en la que, según algunas fuentes como Statitsa, ha llegado a superar al arroz y al trigo, ambos considerados tradicionalmente como líderes naturales e indiscutibles. En concreto, la producción de este tipo de cultivo se situó en torno a los 1.160 millones de toneladas métricas.

La misma fuente señala que, en España, el maíz ocupa el tercer puesto como cereal más cultivado por detrás de la cebada y el trigo.

Su alto índice de cultivo es indicador del aumento de consumo de este cereal básico en la alimentación de Centroamérica y Sudamérica y muy demandado para diversos usos por la industria alimentaria de todo el mundo.

El proceso de obtención de sémola de maíz comienza para empresas líderes en el sector como Dacsa Group con la elección de la materia prima de primera calidad en origen para pasar, posteriormente, a la fase de molienda de grano limpio en la que se pueden obtener diferentes subproductos en función, por ejemplo, del grosor de los gránulos del producto final.

Concretamente, la sémola de maíz tiene el aspecto de una harina gruesa de diferentes calibres, pero siempre superiores a los de la harina en polvo; una harina gruesa que conserva su forma sin deshacerse, incluso, después de la cocción.

Para obtener la sémola, los granos de maíz son sometidos a procedimientos físicos orientados a la separación de las diferentes partes del grano de cereal.
Si se trata de molienda seca, el procedimiento consiste en la segregación de los diferentes componentes anatómicos del grano, es decir, del germen, del endospermo y del salvado. Este proceso presenta, como resultado final, la obtención de sémolas específicas para la alimentación humana y con diferentes granulometrías.

La sémola ofrece a la industria alimentaria unos valores nutricionales excelentes para llevar a cabo una dieta saludable. Es rica en selenio, hierro, potasio y magnesio, convirtiendo la sémola misma o los productos en los que está presente en un alimento de gran valor nutricional.